El Proyecto Cárceles tuvo dos momentos muy significativos durante el mes de abril.
Por un lado, celebramos la primera velada del año, una jornada donde el boxeo volvió a ser protagonista como herramienta de encuentro, esfuerzo y superación. Arriba del ring se vivieron combates con mucho respeto y compañerismo, y abajo, el acompañamiento de familiares, voluntarios y colaboradores que se hicieron presentes.
Por otro lado, se dio un hecho muy especial: un grupo de personas privadas de libertad visitó Quebracho Empalme Nicolich para presentar una obra de teatro.
Fue un encuentro profundamente emotivo, donde dos de nuestros programas se integraron, generando un espacio de intercambio, reflexión y comunidad.
Ambas instancias reflejan lo que buscamos todos los días: generar oportunidades reales y construir nuevos caminos a través del deporte y la integración.