Durante este mes vivimos dos importantes veladas de boxeo que volvieron a demostrar el valor del deporte como herramienta de encuentro, esfuerzo y superación.
La primera se realizó en Quebracho Nicolich, donde adolescentes de nuestros centros juveniles compartieron el ring con deportistas de distintos gimnasios, mostrando todo el trabajo y la dedicación que hay detrás de cada entrenamiento. La jornada tuvo además un momento muy especial con el debut profesional de Matías Otero, quien logró quedarse con la victoria por K.O.
Días después, el boxeo volvió a ser protagonista en la Unidad 6 de Punta de Rieles, en una nueva velada del Proyecto Cárceles. Los protagonistas sobre el ring fueron personas privadas de libertad de distintas unidades, que pudieron compartir esta experiencia junto a sus familias, voluntarios y colaboradores de Quebracho que se acercaron a acompañar la jornada. La velada contó además con una pelea profesional, un hecho muy significativo para el proyecto y para el boxeo en contexto de encierro.
Ambas jornadas reflejan el impacto del boxeo dentro de Quebracho, generando vínculos, oportunidades y espacios de crecimiento que trascienden el deporte.